Diciembre4, 2017

La guerra de la basura: qué hacen Nueva York, San Pablo, Ámsterdam y Tokio para lidiar con los desperdicios

Estas cuatro grandes ciudades tienen modelos distintos para enfrentar un problema global: qué hacer con los 3,5 millones de toneladas que se generan en el mundo cada año, y que serán 11 millones hacia finales del siglo XXI

Nueva York: plástico camino a una planta de reciclaje en Brooklyn (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)
Nueva York: plástico camino a una planta de reciclaje en Brooklyn (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

El premiado periodista y fotógrafo Kadir van Lohuizen partió de su ciudad, Ámsterdam, para documentar cómo se las arreglan otras, o desarreglan, con la basura. Había mucho material disponible para el cofundador de la agencia de noticias sociales Noor: cada día el mundo genera al menos 3,5 millones de toneladas de desperdicios sólidos, 10 veces más que hace un siglo. Y a este ritmo, a finales del XXI la cifra se ubicará en unos 11 millones de toneladas.

En los Estados Unidos una persona promedio tira por mes a la basura el equivalente a su propio peso corporal. “Sin dudas Nueva York genera, por lejos, la mayor cantidad de basura de las ciudades que visité”, escribió en The Washington Post. “La gente en el área metropolitana arroja 33 millones de toneladas al año”.

En Japón, en cambio, cada mes el ciudadano promedio deja en la basura el equivalente a dos tercios de su peso. Y en Lagos, la ciudad más grande de Nigeria, el área metropolitana produce 15 veces menos residuos que Nueva York.

San Pablo: Transbordo Ponte Pequena es una planta procesadora de basura. Su tecnología avanzada convive con actividades manuales. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

San Pablo: Transbordo Ponte Pequena es una planta procesadora de basura. Su tecnología avanzada convive con actividades manuales. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Esas son sólo algunas de las diferencias que halló Van Lohuizen en su investigación. “En Europa y en los Estados Unidos nuestra basura es mayormente invisible una vez que se la arroja; en otras partes del mundo es más evidente, en vertederos a veces en el medio de las ciudades”, ilustró. “A medida que un país se vuelve más rico, cambia la composición de sus desperdicios: hay más envoltorios, componentes electrónicos, juguetes y electrodomésticos rotos, y relativamente menos material orgánico”.

Un problema específico es el plástico. En el mundo se producen más de 300 millones de toneladas de plástico cada año. Es tan poco lo que se recicla que “hacia 2050 habrá tanto plástico en los océanos que superará a los peces”, advirtió el periodista y fotógrafo. Las 270.000 toneladas que ya flotan a la deriva representan 5.250 billones de elementos.

Nueva York

Cartones apilados en Manhattan. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Cartones apilados en Manhattan. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Los Estados Unidos son uno de los máximos generadores de basura del mundo, y su mega-ciudad se destaca por un problema en particular: su gran densidad de población. “En la mayoría de los lugares del mundo, la riqueza creciente se asocia con un incremento en la producción de basura. Pero aquí también la población más pobre contribuye con una considerable cantidad de desperdicios, en buena parte envoltorios de comida rápida”, ilustró Van Lohuizen en The Washington Post.

(Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)
(Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Con todo, Nueva York tiene políticas que la ubican por delante de otras ciudades de ese país. El papel, las botellas plásticas y las latas se separan para su reciclado. El único problema es que la industria del recupero es tan pequeña que el resto de los desperdicios, que constituyen la mayor parte, terminan en vertederos o incineradores fuera del estado. Una de las propuestas del plan Basura Cero, del alcalde Bill de Blasio, es eliminar esa transferencia del problema a otros territorios hacia 2030.

San Pablo

Rara vez se vacían los contenedores en las calles, como estos de la barriada Jardim Elisa Maria. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)
Rara vez se vacían los contenedores en las calles, como estos de la barriada Jardim Elisa Maria. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

En la gran megalópolis sudamericana y en sus entornos viven unos 21 millones de personas. “Como la cantidad de habitantes de clase media y clase alta creció durante la última década, San Pablo ha producido cada vez más basura”, según el autor de esta investigación. “La mayor parte termina en vertederos”.

La basura se recoge a diario, excepto los domingos, para lo cual los vecinos las sacan a la calle, frente a sus casas, en bolsas. Pero antes de que pasen los camiones recolectores de residuos, los catadores (palabra en portugués para lo que en Hispanoamérica se conoce como pepenadores, cartoneros o buzos) seleccionan el material, que luego llevan y venden a empresas procesadoras. Se trata de trabajadores oficialmente reconocidos como tales y organizados en cooperativas.

Ámsterdam

Los trabajadores recogen la basura en pleno centro de Ámsterdam. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Los trabajadores recogen la basura en pleno centro de Ámsterdam. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

La mayor parte de los desperdicios que generan las 900.000 personas —o más de 2 millones si se consideran las afueras— se incinera, una vez que se rescatan los metales. También se quema basura de Gran Bretaña: como el Reino Unido no tiene incineradores suficientes, y los holandeses tienen capacidad ociosa en los suyos, brindan ese servicio.

Un departamento especial se dedica a mantener los canales libres de desperdicios. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Un departamento especial se dedica a mantener los canales libres de desperdicios. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

Se espera que hacia fin de año una nueva instalación se ocupará de recuperar plásticos y otros reciclables, pero difícilmente logre manejar la gran cantidad de basura de la ciudad. Para reducir la cantidad de plástico, los comercios cobran por las bolsas. En cuanto al papel y el vidrio, los holandeses los separan y se cuentan entre el 28% de los desperdicios que se reciclan.

Tokio

El incinerador provee la energía para el jacuzzi en las inmediaciones de Toshima. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

El incinerador provee la energía para el jacuzzi en las inmediaciones de Toshima. (Kadir van Lohuizen/Noor/The Washington Post)

El área metropolitana de Tokio es de las más pobladas del mundo: 36 millones de personas. Produce unas 12 millones de toneladas de desperdicios cada año. La combinación de esos factores implica que no haya dónde poner la basura. “Constreñida por la falta de espacio, Tokio pone gran énfasis en reciclar. Tiene 48 incineradores, que también convierten la basura en energía”, explicó Van Lohuizen. Por eso en los hogares se separan botellas, latas, papel y elementos combustibles y no combustibles, que se recogen en días diferentes.

Kadir van Lohuizen, fotoperiodista freelance y miembro fundador de la agencia Noor, ha trabajado temas como las guerras, los ríos más importantes del mundo, el peligro del crecimiento de los mares, la explotación ilegal de diamantes y el impacto de las migraciones.

Sus fotos para este trabajo fueron editadas por Nick Kirkpatrick y MaryAnne Golon para The Washington Post.

.https://www.infobae.com/america/mundo/2017/12/03/la-guerra-de-la-basura-que-hacen-nueva-york-san-pablo-amsterdam-y-tokio-para-lidiar-con-los-desperdicios/

 

En El Salvador: A punto de expirar polémico contrato de la basura adquirido por 14 alcaldías del Gran San Salvador

Se desconoce la decisión que tomarán los alcaldes sobre el servicio de manejo y recolección de desechos.

Luego de múltiples prórrogas, ajustes a la tarifa inicial y aspectos que aún siguen sin aclararse, en enero próximo comienzan a expirar los polémicos contratos adquiridos hace 20 años por 14 alcaldías del Gran San Salvador con la empresa Manejo Integral de Desechos Sólidos (Mides S.E.M. de C.V.).

Ahora las comunas evalúan si renovar el contrato o formar ellas mismas una nueva empresa, como lo hicieron hace dos décadas de una manera que fue señalada de impositiva y poco transparente.

En 1998, varias alcaldías que integran el Consejo de Alcaldes del Área Metropolitana de San Salvador (Coamss), la mayoría del partido FMLN, formaron Mides y firmaron un cuestionado contrato con la empresa canadiense Cintec International Inc. para el servicio de transporte y manejo de basura y la construcción de un nuevo relleno sanitario en el municipio de Nejapa, en la zona norte de San Salvador.

Las alcaldías del Gran San Salvador aportaron el 10 % de acciones que le dieron vida a Mides, en tanto que el resto era de los canadienses.

La imposición del plan, sin que mediara un concurso público, llevó a múltiples cuestionamientos legales y éticos, pero que los señalados pasaron por alto.

Lo más criticado fue que el contrato se otorgara a dedo, sin licitación, y porque, de manera desventajosa, se pagaría a Mides-Cintec por la disposición de la basura, cuando otras firmas habían ofrecido pagarle a las alcaldías por cada tonelada de basura que recibieran.

Mientras tanto, se llegó al cierre de los botaderos de basura a cielo abierto, en específico uno ubicado en el cantón Mariona, Cuscatancingo.

A finales de 2000, diferentes actores políticos y ambientalistas criticaron la no construcción de la planta para transferencia de basura y supuesta malversación de fondos, además de irregularidades en la adjudicación del contrato a Cintec, sobreprecios en el pago de tasas y hasta incumplimientos contractuales.

 

 

Hoy Mides confirma, en un campo pagado publicado el pasado 29 de noviembre, que sigue siendo una sociedad de economía mixta formada por las alcaldías del Consejo de Alcaldes del Área Metropolitana de San Salvador (Coamss) y que su objetivo principal es la “recolección, transporte y disposición de todos los desechos sólidos”.

El Diario de Hoy envió a Mides un cuestionario para obtener su versión sobre la situación de los contratos que están por vencer y la posibilidad de que se dé una renovación o prórroga, pero no se obtuvo una respuesta a las interrogantes porque, según la empresa, “conllevan estrategias e información confidencial de comercialización”.

Según documentos contractuales que ha obtenido El Diario de Hoy en las municipalidades de San Salvador y Santa Tecla, Mides cobraba, a finales de 1998, $18 por cada tonelada métrica de basura, cifra que se revisaría y se ajustaría cada año según el costo de vida y la inflación.

En el caso de la capital de la República, la primera adenda del contrato fue el 8 de febrero de 2001. Se redujo el precio de $18 a $16.50 por tonelada métrica de desechos y se acordó, entre el ex alcalde de San Salvador Héctor Silva y Jocelyn Thebergue, de Mides, ciertas modificaciones y plazos relacionados con el cierre definitivo (por etapas) del botadero de basura a cielo abierto de Mariona, tema que estaba pendiente en esa fecha.

Por su parte, Santa Tecla inició su relación con Mides en términos similares a San Salvador y ya en 2002, cuando el jefe edilicio era Óscar Ortiz, se hizo la primera revisión a la tarifa, la cual pasó de $16.50 a $13.50 la tonelada métrica de desechos. Esta modificación se hizo en agosto de ese año.

Cuando asumió Violeta Menjívar la administración de la alcaldía de San Salvador, uno de los principales puntos de discusión fue la necesidad de ampliar la flota de camiones para dar servicio en los diferentes distritos, por lo que se hizo una modificación al contrato entre Mides y la comuna.

Acá aparece el nombre de Enrique Rais López, entonces ejecutor de acuerdos y representante de Mides, y se acuerda el pago de $3 adicionales para el transporte de desechos hasta las estaciones de transbordo, lo cual permitió el arrendamiento de los vehículos de Mides por parte de la comuna.

La cuarta reforma al contrato Mides-San Salvador se firmó el 19 de diciembre de 2008. Conllevaba el pago de $20.30 a Mides por la recolección de desechos más el pago de $10.35 por el traslado de los desechos de la planta municipal “Aragón” hasta el relleno sanitario de Nejapa. Firmaron Eduardo Linares, alcalde interino, y Hugo Blanco Rais, entonces representante legal de Mides.

El 30 de mayo de 2006 Menjívar y Juan Orlando Zepeda, representante de Mides, firmaron una nueva modificación para que Mides arriende seis camiones compactadores. Además el pago de transporte por tonelada métrica a Nejapa se fija en $15, lo que hace una cantidad de $150,000 para el contrato.

El 29 de febrero de 2008 la alcaldesa Violeta Mejívar y el representante de Mides, Hugo Blanco Rais, firman un contrato de arrendamiento de cuatro camiones compactadores que incluye un pago de $16.25 por tonelada métrica de desechos transportados. El pago final fue de $86,000.

Cuando Norman Quijano llegó a la alcaldía de San Salvador en 2009, la comuna capitalina mantenía los contratos con Mides, pero inició el pagó de $450,000 mensuales para el traslado de desechos sólidos desde la planta de transbordo de Aragón hasta el relleno de Mides, para mejorar el proceso de recolección de la basura.

Ya en 2010 el concejo de San Salvador autorizó una nueva prórroga a la relación con Mides por dos años a un monto de $85,000. Más adelante, en diciembre de 2012, se volvió a firmar otra prórroga por un monto de $20 por recolección de tonelada métrica de desechos.

Datos proporcionados por la comuna capitalina indican que la planta Aragón transfiere 429 toneladas de desechos sólidos a bordo de 11 furgones hacia el relleno sanitario de Mides, en Nejapa. Otras 600 toneladas son trasladas de forma directa.

 

El nuevo contrato que está ofreciendo Mides establece que las alcaldías paguen menos por tonelada de basura.

Gestión de Bukele mantiene contratos

Otro de los aspectos que se ha podido comprobar es que la actual administración municipal, presidida por el alcalde Nayib Bukele, ha prorrogado en dos ocasiones los contratos con Mides.

En enero de este año se firmó la última prórroga entre el edil Bukele y Mauricio Salvador Arrieta, representante legal de Mides. De todos los puntos prolongados el principal volvió a ser el de la transferencia de desechos de la planta de Aragón al relleno de Nejapa por un monto de $17.28 por tonelada métrica de desechos, además de la recolección domiciliar del distrito tres por $22.40.

Estos contratos vencen el 31 de diciembre de 2018, según los documentos consultados.

En los próximos meses las alcaldías del área metropolitana de San Salvador deberán de analizar si es viable negociar una nueva prórroga o nuevos términos bajo un contrato diferente.

Incluso hay posibilidad, según lo dijo en su momento Quijano, de revisar el contrato y de crear una empresa similar a Mides bajo otro esquema.

También: Personas que viven a la vista de todos, deambulan por las calles y se alimentan de basura

Las acciones de Mides están divididas en 90 % para el sector privado y el 10 % restante para el Coamss.

Originalmente ese 90 % de acciones de Mides fue dividido en partes iguales entre Enrique Rais y los empresarios canadienses Matteo Pasquale y Franco Pacetti.

Actualmente Mides procesa 2,000 toneladas de basura que es llevada a diario a sus rellenos sanitarios, provenientes de 1,691 clientes, según el sitio web de esa compañía.

Esta sociedad se encarga de darle tratamiento a las 2,000 toneladas de basura que salen a diario, ya sea químicos, biocontaminantes y orgánicos.

.http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/425701/a-punto-de-expirar-polemico-contrato-de-la-basura/